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Ejemplo – Edición de imágenes dentro de encargos de traducción

Descripción

En este ejemplo práctico se pretende explicar diferentes propuestas para la traducción (o edición) que realizamos de las imágenes dentro de documentos que traducimos.

  • Dirigido a: PM
  • Duración estimada: 1h

1. Caso práctico

Procedimiento de referencia: PM001 – Procedimiento general Gestión de Proyectos


En este ejemplo práctico se pretende explicar diferentes propuestas para la traducción (o edición) que realizamos de las imágenes dentro de documentos que traducimos.


A menudo nos encontramos con que los documentos que tenemos traducir contienen imágenes no editables con texto que podría ser traducible. Existen dos tendencias generales (evidentemente puede haber excepciones): los clientes médicos sí suelen necesitar traducir las imágenes y que las editemos, y los clientes comerciales/técnicos tienen a menudo departamentos propios de maquetación, así que dependerá, es mejor les consultemos. Siempre que recibimos un nuevo encargo conviene abrir los archivos, analizar el contenido, si hay partes que podrían no requerir traducción o si hay elementos, como las imágenes, sobre las que consultar cómo proceder. En definitiva, avanzarnos a cualquier posible necesidad posterior a fin de poder preverla.

Si el cliente no nos ha mencionado nada sobre las imágenes al enviarnos la solicitud, cuando les consultemos si necesitan traducirlas (o alguna de ellas) les propondremos nosotros ya de entrada el método que consideremos más adecuado. Dependerá de varios factores: el tipo de cliente (suelen tener necesidades más o menos predecibles), el número de imágenes, la cantidad de contenido traducible, el formato del documento original y si el cliente solo necesita que le enviemos el contenido de las imágenes traducido (y ellos editarán las imágenes internamente) o si quiere que traduzcamos y editemos las imágenes nosotros (le enviaríamos el documento traducido con las imágenes también traducidas).

A continuación, un esquema de los casos más habituales:

CLIENTES COMERCIALES CLIENTES MÉDICOS
Una o dos imágenes con poco contenido (1) (2)
Varias imágenes con mucho contenido (3) (4)

(1)      Si se trata de un Word y no altera demasiado la distribución del resto del texto, podemos insertar el contenido de las imágenes dentro del propio documento original, debajo de cada imagen, entre corchetes, pudiendo separar elementos cortos con tabulador:

Incluso, si es una sola imagen con una sola frase, podríamos decirle la traducción al cliente en el email donde le entreguemos la traducción, o ponerla como un comentario dentro del documento.

(2)      No es habitual. Aunque haya pocas imágenes, el 99% de los casos necesitarán editarlas, no integradas dentro del documento principal debajo de cada imagen.

(3)      Lo más útil es no alterar el documento principal sino crear un Word en blanco donde copiaremos las imágenes y, debajo de cada una de ellas, podemos añadir el texto, con formato sencillo, siguiendo un orden. Si el encargo consiste en varios documentos y todos tienen varias imágenes, mejor crear un Word de imágenes por cada documento principal (se puede llamar “Nombre del archivo principal_images” o similar). Si el cliente ha pedido editar las imágenes después de traducirlas, más que sin formato, conviene mejor insertar el texto en forma de tabla, como veremos más adelante.

(4)      Mismo procedimiento que con clientes comerciales y en la mayoría de los casos habrá que enviarlo a editar.

Si además de traducirlas, necesitamos editarlas:

La edición de las imágenes nos la suelen hacer proveedores específicos. El job que creamos en Plunet para este fin es el de DTP (Desktop Publishing). Conviene escribir a nuestro proveedor para preguntarles por el coste (dependerá del tipo/número de imágenes) y posteriormente podremos crearles el trabajo en Plunet o enviarles la PO.

Para que el proveedor identifique mejor cada frase original y de destino, preparamos el Word de imágenes con tablas. Como ya sabremos antes de comenzar a traducir que después tendremos que editar las imágenes también, lo prepararemos ya de este modo desde el inicio, para el traductor.

Copiamos todas las imágenes y, debajo de cada una de ellas, insertamos una tabla con dos columnas: en la de la izquierda escribimos a mano todo el contenido de cada imagen, y la columna de la derecha quedará en blanco de momento. Es donde pegaremos la traducción, cuando la tengamos, para enviarle ese documento a la empresa que haga la edición. O bien, para el traductor podemos rellenar la columna de la izquierda, copiarla en la derecha (quedará duplicada) y ocultar la de la izquierda. Cuando entregue la traducción, mostramos la columna oculta y el documento ya quedará listo para editar.

Si en las imágenes aparecen números con decimales y decidimos no incluirlos para “traducir” dentro de la columna con el contenido de la imagen, sí debemos tener en cuenta las convenciones de cada idioma. Si es una traducción de inglés a español (por ejemplo), los puntos de los decimales deberán cambiarse a comas cuando se editen las imágenes (tendremos que indicárselo expresamente a quien realice la edición para que no se le pase por alto).

La tabla bajo cada imagen tendrá dos columnas y tantas filas como frases tenga la imagen. Conviene que cada frase/apartado independiente (aunque agrupe varias frases) aparezca en una fila distinta, para facilitar el trabajo a quien edite, que podría no conocer los idiomas implicados.

Una vez hemos pasado el contenido de las imágenes al Word aparte, analizamos en Trados todos los archivos para la solicitud de traducción, incluyendo el/los Word que hemos creado también, ya que todo el recuento cuenta para la Quote, Order y para el Job.

A los clientes médicos habituales, que son los que con mayor frecuencia requieren editar las imágenes en casi todos sus trabajos, no se les aplica un concepto de DTP, no se les repercute el coste de este proceso, a menos que recibamos un encargo puntual donde consideremos que el número de imágenes es superior al habitual. A los clientes comerciales generalmente sí se les incluye un item en los presupuestos, en caso de que pidan el servicio de edición.

Al traductor le enviamos todos los documentos, incluidos los de imágenes (que formarán parte del recuento de su job) y le recomendamos traducirlas mirando las propias imágenes. En Trados no les aparecen, así que conviene verlas dentro del documento original para mayor referencia contextual.

Al recibir la traducción, dependiendo del proceso que hayamos seguido al comenzar, desocultamos la columna oculta, o copiamos la columna traducida en la columna de la derecha del documento que preparamos inicialmente y se envía ese documento ya a doble columna a la persona que se encargará de la edición.

Cuando el proveedor nos envía las imágenes, lo deberá hace en formato editable (normalmente psd) e imagen (normalmente jpg o png). Las guardaremos dentro de «VER» para que luego pasen a «Final» (aunque no se le entreguen al cliente por separado). Para la entrega al cliente, sustituiremos la imagen original por la traducida (jpg/png) y, como siempre, subiremos las traducciones a VER una vez revisadas (este archivo final será el que se entregará al cliente).

Imágenes en trabajos médicos de cambios marcados (TC)

En los trabajos de TC es habitual ver cambios en imágenes, y a menudo, según el modo en que hayan hecho ese cambio, puede ser que no quede claro cuál es la imagen que quieren eliminar y cuál quieren añadir. Podemos mirar la traducción que debemos actualizar para tratar de identificar qué imagen es la que ya tenemos traducida. También podemos hacer una copia del documento original con TC y aceptar los cambios, para ver qué imagen es la que queda, o mejor aún, se puede hacer click aquí para alternar la visualización entre TC y no-TC a fin de ver rápidamente qué imagen es la nueva/vieja/modificada:

En caso de imágenes cambiadas en trabajos de TC, no hace falta preguntar si necesitan editarla sino que lo damos por hecho. Forma parte de los cambios que necesitan hacer en ese documento. Se espera que miremos las imágenes, comparemos el contenido y veamos qué cambios necesitamos hacer en la imagen existente en el texto traducido. Pero puesto que es un elemento no editable, no lo podemos actualizar con la misma facilidad que el resto del documento. En cualquier caso, sí es necesario tener en cuenta el tiempo de traducción/edición que requiera esa imagen para poder presupuestarlo/tenerlo en consideración.

Si, comparando las imágenes en idioma original, vemos que cambian mucho en contenido o, directamente, que el formato es distinto, tendremos que editar desde cero la imagen nueva, siguiendo el proceso que hemos explicado anteriormente (preparando su contenido para traducir y posteriormente editar). En función de esas diferencias (o si son menores), en caso de que dispongamos los archivos de imagen editables de trabajos previos (PSD), conviene enviárselos al editor a fin de que pueda reutilizarlos y disminuir el volumen de trabajo.

El recuento de las imágenes se añade al del resto de TC que haya que realizar, para calcular el tiempo total para el traductor. Al cliente también podemos debemos añadirle tiempo al cálculo de los TC, calculando aproximadamente cuánto tiempo le llevarán a la persona que las editará.

Si la imagen previa sirve como base porque los cambios son muy pocos, no editaremos la imagen original nueva. Al traductor le podemos pedir que traduzca las frases que nosotros le indiquemos, las que necesitamos que traduzca para la imagen nueva, por ejemplo en un comentario dentro del documento que va a actualizar (o que compare las imágenes y escriba lo que vea que cambia), o bien enviarle las frases escritas en un Word, sueltas, si consideramos que queda más claro.

Si los cambios en la imagen son solo números o algo que ya aparezca en otro lado de la traducción, entonces no necesitaremos la ayuda del traductor, le podremos decir que no se preocupe por el cambio en la imagen. A continuación, le enviaremos a nuestro proveedor de DTP la imagen que ya consta en el documento traducido y que necesitamos que modifique. Como decíamos justo antes, en función de esas diferencias (o si son menores), en caso de que dispongamos los archivos de imagen editables de trabajos previos (PSD), conviene enviárselos al editor a fin de que pueda reutilizarlos. Le explicaremos los cambios que hay que realizar, por email, o bien abriendo la imagen con cualquier programa de imagen con el que nos sintamos cómodos (Paint, PicPick, Capture, etc.) y señalando los apartados que hay que modificar, escribiendo los cambios que hay que realizar. Del modo que resulte más claro para la imagen en cuestión.

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